El teletrabajo surgió en la década de 1970 en Estados Unidos debido a la crisis del petróleo y ha evolucionado desde entonces, siendo adoptado por grandes empresas para reducir costos y mejorar la flexibilidad. Aunque su expansión ha enfrentado obstáculos, se prevé que continúe creciendo impulsado por la necesidad de adaptación empresarial y problemas ambientales. El futuro del teletrabajo apunta hacia formas de organización laboral más flexibles y socialmente aceptadas, eliminando las diferencias entre trabajo en casa y en la oficina.