Este documento discute cómo los malos hábitos de vida como la falta de ejercicio, una dieta poco saludable y el consumo de tabaco y alcohol contribuyen a las principales causas de muerte en el mundo como las enfermedades cardiovasculares. Señala que adoptar hábitos saludables a través de una buena alimentación y estilo de vida puede prevenir estas enfermedades. También destaca el papel que pueden desempeñar las empresas al promover programas de sensibilización sobre hábitos saludables para sus empleados.