El Panteón de Belén en Guadalajara, México fue construido originalmente en 1786 como cementerio para el hospital civil de la ciudad. Fue terminado en 1844 y albergó los restos de los ricos y famosos de la época. Actualmente es un museo conocido por sus majestuosas tumbas y mausoleos, así como por las leyendas de fantasmas que lo rodean.