El documento habla sobre cómo las personas se acostumbran a una vida rutinaria sin vivir plenamente. Se acostumbran a no mirar hacia afuera, a no disfrutar del sol y el aire, a comer apresuradamente y a dormir sin haber vivido realmente el día. Se acostumbran a no aprovechar el tiempo y a ahorrar vida en lugar de vivirla plenamente como un regalo. El mensaje final es que no hay que malgastar la vida en una rutina que nos haga infelices, sino disfrutar cada momento como un don.