En este poema, la diosa de la verdad instruye a Parménides sobre la importancia de seguir el camino de la verdad en lugar de las opiniones humanas, advirtiéndole que el no-ser no puede llegar a ser. Parménides, un filósofo destacado, enfatiza que el ser es inmutable y no se puede dividir, y que solo existe la verdad pura y la opinión de los mortales. La obra también describe cómo todo lo que existe posee conocimiento y destaca la conexión entre el ser y los astros del universo.