ASIGNATURA: FILOSOFIA
                                                                          NOMBREDEL DOCUMENTO: Parménides
                                                                                             CLASE:LECTURA
                                                                                     VERSION:1.0–Marzo 2012




                                             PARMENIDES

   Nació en la ciudad de Elea (sur de Italia) hacia el año 510 a.C. Escribió un poema Sobre la
   Naturaleza, que no ha llegado hasta nosotros en su totalidad, en el cual expone sus ideas más
   importantes.

   Parménides estaba convencido de que con el pensamiento solo se puede llegar a la verdad,
   ignorando los datos de los sentidos en la medida en que no respondan a lo que la razón
   muestra como verdadero.

   Parménides afirmaba que: “Es necesario decir y pensar que el ser es y que el no ser no es.”
   Sólo este camino nos conduce a la verdad. Afirmar que el ser no es y que el no ser es nos
   extravía, nos conduce al error, a la mera opinión. Su Primer Principio no es el agua, el aire, o lo
   indeterminado, sino el ser. Pero, ¿cómo es el ser? Parménides afirma que el ser es uno,
   inmutable, inmóvil, indivisible e intemporal. Las razones en las que fundamenta esta
   descripción son puramente lógicas. El ser es único porque, si hubiese dos seres, ¿qué los
   diferenciaría? ¿El ser? No, porque es lo que tienen en común. ¿El no ser? Tampoco: si el no ser
   no es, no puede ser causa de la diferencia. Por lo tanto el ser es uno. Además, el ser no puede
   cambiar: no puede cambiar hacia el ser, pues ya es, y ¿cómo podría cambiar hacia el no ser, si
   el no ser no es?

   Pero, ¿qué hay del mundo sensible, en el que encontramos muchas cosas, y de nosotros
   mismos, que somos muchos y estamos sometidos al cambio? Parménides mantiene la rigidez
   de su lógica y afirma que este mundo no es. Por eso sostiene que los sentidos nos engañan:
   nos muestran un mundo de multiplicidad sujeto al cambio.

   La conclusión a la que llega Parménides es que el Ser es una esfera perfectamente simétrica,
   homogénea y cerrada sobre sí misma.


   Según Parménides, las apariencias engañan. Para llegar a la verdad, necesitamos la revelación
   de una 'diosa', aunque una diosa no en un sentido mítico. Sus revelaciones son comprensibles
   racionalmente. Es imprescindible situarse en el marco del saber de la verdad (marco siempre
   racional y lógico) para entender que las apariencias no son más que eso. El "llegar a ser y
   perecer, cambiar y variar" todo ello no es más que lo que no es. Y esto es así porque, en
   efecto, sólo lo que es Ser, y el Ser se caracteriza, como he comentado, por su inmovilidad.


   Esta es, quizá, la idea más crucial que aporta Parménides. Él concibe que un nombre no dice
   "nada real", o sea, que la palabra se concibe sólo como un nombre que se da a la cosa; la cosa
   no es su nombre, sino que tan sólo 'recibe' "un" nombre. Tal pensamiento aboca a la idea
   revolucionaria de disociación entre nombre y cosa, algo que hasta entonces siempre había
   permanecido                                                                      inseparable.

   La palabra nombra y al nombrar una cosa ésta aparece. Pero si la palabra es solo nombre,

Elaborado por: LEONIDAS DIAZ       E-mail:coordinacionconvivencia@liceomatovelle.com             Página 1
ASIGNATURA: FILOSOFIA
                                                                       NOMBREDEL DOCUMENTO: Parménides
                                                                                          CLASE:LECTURA
                                                                                  VERSION:1.0–Marzo 2012


   entonces no llega a representar el verdadero ser de la cosa. De aquí deriva una idea bastante
   inquietante, y que me gustaría que cerrase este breve esquema sobre Parménides: si los
   nombres no representan el verdadero ser de las cosas que enuncian, y si la Filosofía no es más
   que un conjunto de palabras, ¿supone esto que, en el caso de que Parménides estuviese en lo
   cierto, la corrección y el alcance de la misma debería cuestionarse? En otras palabras, ¿no
   debería el filósofo guardar silencio ante la verdad, porque la desconoce por completo, habida
   cuenta que él no es capaz de comunicar el ser de las cosas, sino tan sólo el nombre, el cual
   quizá enmascare y difume completamente el verdadero significado de todas las cosas en
   cuestión?

   Uno de los fragmentos clásicos de Parménides es el siguiente:

   Ahora, yo te diré, y tú recoge, escuchándolas, mis palabras. Dos únicos caminos de
   investigación es posible pensar: uno, que el ser existe, y es imposible que no exista. Es el
   camino de la razón, a la cual sigue la verdad. Y otro, que el ser no existe, y que es necesario
   que no exista. El cual te digo que es un camino completamente privado de conocimiento,
   porque no se puede ni conocer el no- ser ni tampoco expresarlo. Es necesario pensar y decir
   que el ser existe, porque existe el ser, pero la nada no existe




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Parmenides filo10 (1)

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    ASIGNATURA: FILOSOFIA NOMBREDEL DOCUMENTO: Parménides CLASE:LECTURA VERSION:1.0–Marzo 2012 PARMENIDES Nació en la ciudad de Elea (sur de Italia) hacia el año 510 a.C. Escribió un poema Sobre la Naturaleza, que no ha llegado hasta nosotros en su totalidad, en el cual expone sus ideas más importantes. Parménides estaba convencido de que con el pensamiento solo se puede llegar a la verdad, ignorando los datos de los sentidos en la medida en que no respondan a lo que la razón muestra como verdadero. Parménides afirmaba que: “Es necesario decir y pensar que el ser es y que el no ser no es.” Sólo este camino nos conduce a la verdad. Afirmar que el ser no es y que el no ser es nos extravía, nos conduce al error, a la mera opinión. Su Primer Principio no es el agua, el aire, o lo indeterminado, sino el ser. Pero, ¿cómo es el ser? Parménides afirma que el ser es uno, inmutable, inmóvil, indivisible e intemporal. Las razones en las que fundamenta esta descripción son puramente lógicas. El ser es único porque, si hubiese dos seres, ¿qué los diferenciaría? ¿El ser? No, porque es lo que tienen en común. ¿El no ser? Tampoco: si el no ser no es, no puede ser causa de la diferencia. Por lo tanto el ser es uno. Además, el ser no puede cambiar: no puede cambiar hacia el ser, pues ya es, y ¿cómo podría cambiar hacia el no ser, si el no ser no es? Pero, ¿qué hay del mundo sensible, en el que encontramos muchas cosas, y de nosotros mismos, que somos muchos y estamos sometidos al cambio? Parménides mantiene la rigidez de su lógica y afirma que este mundo no es. Por eso sostiene que los sentidos nos engañan: nos muestran un mundo de multiplicidad sujeto al cambio. La conclusión a la que llega Parménides es que el Ser es una esfera perfectamente simétrica, homogénea y cerrada sobre sí misma. Según Parménides, las apariencias engañan. Para llegar a la verdad, necesitamos la revelación de una 'diosa', aunque una diosa no en un sentido mítico. Sus revelaciones son comprensibles racionalmente. Es imprescindible situarse en el marco del saber de la verdad (marco siempre racional y lógico) para entender que las apariencias no son más que eso. El "llegar a ser y perecer, cambiar y variar" todo ello no es más que lo que no es. Y esto es así porque, en efecto, sólo lo que es Ser, y el Ser se caracteriza, como he comentado, por su inmovilidad. Esta es, quizá, la idea más crucial que aporta Parménides. Él concibe que un nombre no dice "nada real", o sea, que la palabra se concibe sólo como un nombre que se da a la cosa; la cosa no es su nombre, sino que tan sólo 'recibe' "un" nombre. Tal pensamiento aboca a la idea revolucionaria de disociación entre nombre y cosa, algo que hasta entonces siempre había permanecido inseparable. La palabra nombra y al nombrar una cosa ésta aparece. Pero si la palabra es solo nombre, Elaborado por: LEONIDAS DIAZ E-mail:coordinacionconvivencia@liceomatovelle.com Página 1
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    ASIGNATURA: FILOSOFIA NOMBREDEL DOCUMENTO: Parménides CLASE:LECTURA VERSION:1.0–Marzo 2012 entonces no llega a representar el verdadero ser de la cosa. De aquí deriva una idea bastante inquietante, y que me gustaría que cerrase este breve esquema sobre Parménides: si los nombres no representan el verdadero ser de las cosas que enuncian, y si la Filosofía no es más que un conjunto de palabras, ¿supone esto que, en el caso de que Parménides estuviese en lo cierto, la corrección y el alcance de la misma debería cuestionarse? En otras palabras, ¿no debería el filósofo guardar silencio ante la verdad, porque la desconoce por completo, habida cuenta que él no es capaz de comunicar el ser de las cosas, sino tan sólo el nombre, el cual quizá enmascare y difume completamente el verdadero significado de todas las cosas en cuestión? Uno de los fragmentos clásicos de Parménides es el siguiente: Ahora, yo te diré, y tú recoge, escuchándolas, mis palabras. Dos únicos caminos de investigación es posible pensar: uno, que el ser existe, y es imposible que no exista. Es el camino de la razón, a la cual sigue la verdad. Y otro, que el ser no existe, y que es necesario que no exista. El cual te digo que es un camino completamente privado de conocimiento, porque no se puede ni conocer el no- ser ni tampoco expresarlo. Es necesario pensar y decir que el ser existe, porque existe el ser, pero la nada no existe Elaborado por: LEONIDAS DIAZ E-mail:coordinacionconvivencia@liceomatovelle.com Página 2