Los tres componentes fundamentales de las TIC son: 1) la microelectrónica, que proporciona el hardware para el procesamiento de información; 2) el software, que permite la interacción entre el hardware y los usuarios; y 3) las infraestructuras de comunicaciones, que facilitan la transmisión de información entre dispositivos físicamente separados. Juntos, estos tres elementos soportan las funcionalidades del proceso de información y permiten ofrecer servicios a los usuarios a través de aplicaciones.