La delegación de Argentina propone la creación de un fondo internacional administrado por las Naciones Unidas para combatir la pobreza extrema en el mundo. El fondo sería financiado con el 1% del PIB de los países participantes, y se usaría para construir viviendas dignas, expandir servicios básicos a zonas pobres, y construir escuelas públicas. Argentina también ofrecería reducciones arancelarias y tributarias para atraer inversiones extranjeras y generar empleo para los más necesitados. El objetivo final es erradicar la pobre