La delegación de México propone tres pilares para erradicar la pobreza a nivel mundial: educación de calidad para todos, formalización del empleo y aumento salarial para los jóvenes, y combatir el narcotráfico para brindar mayor seguridad. Adicionalmente, propone un modelo económico de apertura que permita el ingreso de capital extranjero a países en desarrollo para financiar su desarrollo interno y activar sus economías regionales.