Este documento define el patrimonio como creaciones culturales o naturales que poseen un valor excepcional. Explica que hay dos tipos principales de patrimonio: cultural y natural. El patrimonio cultural incluye monumentos y sitios con valor histórico, estético o científico, mientras que el patrimonio natural incluye formaciones geológicas y ecológicas excepcionales. También distingue entre patrimonio tangible e intangible, siendo el tangible objetos concretos como edificios y el intangible tradiciones culturales.