La COP 20 en Lima marcó un avance en las negociaciones hacia un acuerdo climático global para 2020, estableciendo las bases para los 'intended nationally determined contributions' (INDC). A pesar de no alcanzar un pacto ambicioso, se logró el 'Lima Call for Climate Action' y se anunciaron compromisos significativos de reducción de emisiones por parte de varios países. La cumbre también enfatizó la importancia de la financiación climática y la integración de políticas nacionales con enfoques de género.