El documento describe cómo Jesús envió el Espíritu Santo a sus discípulos después de su resurrección. Les dio el poder de perdonar los pecados y los envió a continuar su misión de traer paz, alegría y reconciliación al mundo a través del poder del Espíritu. El Espíritu transforma a los creyentes de tener miedo a ser valientes y llevar el amor de Dios a los demás.