El documento aborda la cuestión de si los cristianos pueden consumir cerdo, citando varios pasajes de la Biblia que discuten las prácticas relacionadas con la comida, las bebidas, y la observancia de días festivos. Se menciona la importancia del templo de Dios y las ceremonias del santuario en diversas referencias bíblicas, destacando la regulación de las ofrendas y las festividades. Se plantea la perspectiva de que nadie debe juzgar a otros en estas cuestiones de alimentación y festividades.