Este documento discute si los cristianos pueden comer cerdo. Cita varios versículos de la Biblia que indican que los cristianos ya no están sujetos a las leyes alimentarias del Antiguo Testamento, como Colosenses 2:16. También menciona que en el Antiguo Testamento, el santuario judío requería ofrendas en días específicos como los sábados y lunas nuevas, pero que esto ya no se aplica a los cristianos.