Los fuegos artificiales y la pirotecnia pueden causar lesiones graves en los niños como quemaduras, mutilaciones y ceguera. Es importante que los adultos supervisen de cerca a los niños durante el uso de pirotecnia y no dejen que los manipulen, ya que incluso dispositivos aparentemente inofensivos pueden prenderse fuego de forma involuntaria. Los padres deben estar conscientes de los serios riesgos que conlleva la pirotecnia para la salud de los niños.