El Plan ALCA surge a iniciativa de Estados Unidos para formar un gran bloque comercial en América que le asegure el control de materias primas y mano de obra barata. Mientras que Estados Unidos busca reducir costos para competir, países en desarrollo como Brasil se oponen al ALCA por preocupaciones sobre soberanía y dependencia. El ALCA se hizo público en 2001 y proponía gradualmente reducir barreras arancelarias y fomentar inversión, aunque su implementación ha sido complicada por cambios políticos en Sudamérica.