El documento describe las etapas fundamentales para desarrollar un plan de contingencia efectivo, incluyendo: 1) definir el alcance y organización del plan, 2) determinar vulnerabilidades y recursos críticos, 3) seleccionar recursos y planes alternativos, 4) documentar procedimientos detallados, y 5) realizar pruebas y mantenimiento periódicos para garantizar que el plan funcione como se espera. Un plan de contingencia ayuda a las organizaciones a recuperarse rápidamente de incidentes que afecten sus sistemas de información.