El documento otorga un poder general a los padres del firmante para que actúen en su nombre y representen sus derechos e intereses ante diversas autoridades y organismos. Los apoderados reciben amplias facultades para realizar actos de administración, disposición, mercantiles, herencia, judiciales, y documentales. Además, se les permite constituir apoderados adicionales y revocar mandatos según consideren necesario.