MUJERES DE RESURRECIÓN De B,G.B.
Todavía la mañana  no había dicho una palabra y un silencio claro arropaba toda la vida.
Ningún deslumbre entornaba los ojos, ninguna estridencia irritaba la escucha, ninguna brisa enturbiaba los perfiles.
Se asomaba el día con rubor virginal cuando las mujeres de Galilea llegaron al sepulcro. Buscaban ungir el cuerpo  con el más tierno perfume  de su esperanza macerada.
¿Era sólo la certeza del amigo muerto la que las llevaba hasta la tumba? Habían perdido su tesoro y eran tan débiles y pobres que ya sólo podían avanzar desde más allá de sí mismas.
¡El amor hunde sus raíces en el misterio siempre vivo!
La piedra uncida a la muerte por los sellos imperiales había sido rodada.
En lo oscuro de la tumba se encendió una pregunta, se iluminó una certeza se insinuó una presencia.
mientras corrían las mujeres sin lastre de tristeza en la piel de sus sandalias. La noticia empezó  a buscar sus palabras
Jesús ya no está  en el sepulcro de piedra.
Hay que buscarlo  en la noche rota, en la sorpresa del alba, en el pueblo atravesado, en las manos horadadas, en la paz y la alegría, en los nombres que amamos, en los ojos que nos aman.
¡Hay que esperarlo con toda la búsqueda del alma!

Poema De Benjamin G Buelta

  • 1.
  • 2.
    Todavía la mañana no había dicho una palabra y un silencio claro arropaba toda la vida.
  • 3.
    Ningún deslumbre entornabalos ojos, ninguna estridencia irritaba la escucha, ninguna brisa enturbiaba los perfiles.
  • 4.
    Se asomaba eldía con rubor virginal cuando las mujeres de Galilea llegaron al sepulcro. Buscaban ungir el cuerpo con el más tierno perfume de su esperanza macerada.
  • 5.
    ¿Era sólo lacerteza del amigo muerto la que las llevaba hasta la tumba? Habían perdido su tesoro y eran tan débiles y pobres que ya sólo podían avanzar desde más allá de sí mismas.
  • 6.
    ¡El amor hundesus raíces en el misterio siempre vivo!
  • 7.
    La piedra uncidaa la muerte por los sellos imperiales había sido rodada.
  • 8.
    En lo oscurode la tumba se encendió una pregunta, se iluminó una certeza se insinuó una presencia.
  • 9.
    mientras corrían lasmujeres sin lastre de tristeza en la piel de sus sandalias. La noticia empezó a buscar sus palabras
  • 10.
    Jesús ya noestá en el sepulcro de piedra.
  • 11.
    Hay que buscarlo en la noche rota, en la sorpresa del alba, en el pueblo atravesado, en las manos horadadas, en la paz y la alegría, en los nombres que amamos, en los ojos que nos aman.
  • 12.
    ¡Hay que esperarlocon toda la búsqueda del alma!