El documento describe la erupción del volcán Vesubio en el año 79 d.C. que destruyó las ciudades de Pompeya y Herculano. La erupción ocurrió un día de verano y fue presenciada por Plinio el Viejo, quien gobernaba el Imperio Romano en ese momento. La erupción fue del tipo "Pliniana" y estuvo caracterizada por varias fases de expulsión de materiales.