Pompeya fue una ciudad de la Antigua Roma ubicada cerca de Nápoles que fue destruida por la erupción del Vesubio en el año 79 d.C. La erupción duró 19 horas y sepultó la ciudad bajo cenizas y rocas, matando a la mayoría de sus habitantes. Las excavaciones posteriores revelaron moldes de los cuerpos de las víctimas y objetos que muestran cómo trataron de escapar o quitarse la vida durante la erupción.