Un pozo de absorción es una cámara cubierta con paredes porosas que permite filtrar lentamente el agua al terreno. Recibe los líquidos del tanque séptico y permite su tratamiento natural. Tiene ventajas como requerir poco espacio y ser de fácil construcción y reparación con materiales locales, aunque eventualmente se obstruirá. Se recomienda para áreas rurales con buena capacidad de absorción, requiriendo mantenimiento para evitar la acumulación de sólidos.