El documento define el aborto como la pérdida del embrión o feto antes de que pueda vivir de forma independiente. Explica que existen abortos provocados, terapéuticos y clandestinos, y enumera las posibles consecuencias físicas y psicológicas que puede sufrir la mujer al abortar. Finalmente, señala que la iglesia católica y otras instituciones condenan el aborto porque consideran que la vida humana debe ser respetada desde cualquier etapa.