El Romanticismo surgió a finales del siglo XVIII en Europa como reacción contra la Ilustración y el Neoclasicismo, dando prioridad a los sentimientos sobre la razón. Se desarrolló principalmente entre 1800 y 1850, expresando emociones en la poesía, novelas históricas y dramas que mezclaban prosa y verso. Celebraba la imaginación, la libertad y el nacionalismo, inspirándose en temas españoles como Don Quijote y considerando a España un país romántico.