El documento analiza la dicotomía entre ciencia pública y privada, destacando la necesidad de un modelo público para evitar la desaparición de la investigación. Se menciona cómo la financiación privada impulsa la investigación, con ejemplos de proyectos exitosos y donaciones filantrópicas que superan la financiación pública. Además, se argumenta que el libre mercado, más que la intervención estatal, fomenta el desarrollo económico y el bienestar.