El documento resume la historia de la fundación de Quito por los españoles en 1534 y su desarrollo como capital de Ecuador. Destaca que Quito ya existía como capital de un reino indígena y fue refundada por los españoles liderados por Sebastián de Benalcázar. Describe a Quito como el corazón de Ecuador y cuna de la cultura y la independencia del país, conocida como la "Ventana del Cielo" por su belleza paisajística.