El documento describe la evolución del mobiliario y decoración de interiores en Europa entre los siglos XVII y XVIII. Se pasó de muebles funcionales a otros más ornamentados y ostentosos, con formas curvas y elaborada marquetería. También surgieron nuevos muebles como el escritorio, la cómoda y el diván. Los interiores se decoraban con frescos, tapices, espejos y colecciones de arte. Los artesanos innovaban con nuevos materiales y técnicas como el enchapado de maderas.