El Día del Libro se originó en Cataluña en 1923 y fue aprobado por el rey Alfonso XIII de España en 1926. Se celebraba el 7 de octubre hasta que en 1930 se estableció definitivamente el 23 de abril, fecha que coincide con la muerte de importantes escritores como Cervantes, Shakespeare y el Inca Garcilaso de la Vega. En 1995, la UNESCO declaró el 23 de abril como Día Mundial del Libro y del Derecho de Autor.