Literatura

                    La vigencia de la
     		palabra
      Los años maduran y el ser humano no vuelve la mirada hacia lo que perenniza con su
      voz porque su creación artística es testimonio honesto del tiempo que no cesa.




      ­S
            in renunciar a la historia de los primeros    estadía. Todo este cúmulo evidencia al artista
            hombres que, sorprendidos por las irre-       que construye una manera de ser, de estar y
            mediables bellezas y cosas amorfas de la      de escribir. Esa forma es el poema, un área que
      vida, hicieron de sus días una actividad creativa   está compuesta de varias cosas que lo hacen
      que socavaba la entrañable pasión por registrar     especial: exige cierto estado de ánimo para leer
      las imágenes del mundo.                             y para enfrentarse con la palabra viva, cuya edi-
        La mano del escritor no descansa por eviden-      ficación demanda un ritmo más distendido, an-
      ciar lo que sucede en el aquí y ahora. Frente a     gustioso y de mucha placidez.
      sus ojos se marchita la única esperanza que tie-       Proceso que no da tregua a lo tópico y que,
      nen las personas por entender su espacio que        para la poeta ecuatoriana, Aleyda Quevedo Ro-
      es la quietud absoluta y que el poeta quiere        jas, es un territorio en donde el escritor tiene que
      combatirla a través de su lenguaje para resistir    no solamente hacer un trabajo muy depurado
      juntos a la penumbra hostilidad.                    con el lenguaje y con las imágenes que quiere
                                                          construir, sino que el poema exige una serie de
       Construir un poema                                 resortes importantes como el ritmo, el tono, la
                                                          velocidad y los silencios que guarda.
        Como el cuerpo, un poema es una forma de
      expresión (un vehículo) para que el poeta pue-       El encuentro con la palabra viva
      da verbalizar en un universo de subjetividades,
      emociones y pensamientos. En su interior, existe       Quien abre el libro descubrirá los secretos que
      una acumulación de vivencias, de experiencias       allí reposan y las respuestas necesarias para de-
      y de lecturas que ha presenciado durante su         sarmar la gramática de la vida. Leer poesía
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constituye una etapa de      raíz del ser, como decía Goethe, es la poesía.
                      soledad, de confrontamien-        La actividad poética no tiene un espacio en el
                  to y de reflejo que desnudan al    mercado que requiere novedad y sorpresa de lo
             hombre. A la poesía siempre se la       que existe. Su campo de acción es ‘marginal’. Los
          ha vinculado con el tema de la angustia,   poetas están utilizando otros mecanismos para
      de lo trágico, del dolor y el abandono que     difundir su obra. Por eso, la necesidad de escri-
  habitan en el ser. Eso tiene mucho de sintonía     bir poesía conlleva a los escritores a estar muy
porque cuando se está solo es probable encon-        alejados de cualquier canon de superventas de
trarse con uno mismo y acercarse a otras aristas     mercado. Su compromiso temporal es con la
de la emoción… a una espiritualidad distinta a       gente en un recital, donde aflore su sensibilidad
la que se siente en tiempos de amor o de plaga.      creadora. La clave es tener experiencia perso-
   Tan viva es la palabra que al escuchar a un       nal, alimentarse de nuevas lecturas, necesidad
poeta leer su obra transmite emociones, sen-         de reflexión de qué es lo que se quiere pensar
saciones y reflexiones. Cuando la página acom-       y, de acuerdo a eso, la poesía ayuda a tener una
paña, leer en voz alta o en silencio concede una     posición frente al cosmos. Es una forma válida y
perspectiva diferente de lo que se vive y eso le     vigente de entender el mundo y quedarse con
otorga un misterio a la poesía, y hace que leer      muchas interrogantes que pueden exasperar o
sus escritos sea un reto para cualquier humano       desaparecer esa angustia por los problemas.
que le huye. La gente no tiene la tradición de
leer poesía. Cuando adolescentes nos mataron          La responsabilidad poética
la pasión lectora con poemas aburridos, asin-
crónicos de la realidad que acontece, provocó           Quevedo Rojas siente que hay un regresar a
el desencanto para abrir una grieta en su inte-      la lectura de poesía porque se agotaron los có-
rior. Luego, se piensa que la poesía es aburrida,    digos de lectura comercial y, ahora, los jóvenes
melodramática o tremendista, siendo un idioma        están retomando los libros de poetas como Rim-
por su belleza y dramaticidad.                       baud, Prevet o García Lorca porque la poesía es
   Mucha de la formación de un lector empieza        muy intuitiva y se adelanta al tiempo, en donde
desde muy joven, en la escuela, cuando llegan        no están caducos los temas imperativos para las
a nuestras manos poetas adecuados que inicien        personas, como el amor, la familia, la amistad o
esa pasión y amor por la poesía para cambiar la      el odio y que hacen retornar a una esencia que
visión del mundo por siempre.                        ha sido apremiada por la tecnología o por los
   Lo cierto es, asegura la poeta ecuatoriana, que   nuevos ethos (deber ser) del mundo.
en un libro de poesía se encuentran muchas res-         Quien está detrás de la pluma, se responsabili-
puestas. A pesar que en la primera lectura se lo-    za con mucho ímpeto y honestidad. Una poesía
calizan códigos, metáforas e imágenes -a veces-      debe ser consecuente con la vida del poeta, es
indescifrables, lo interesante es que estas formas   una obra autobiográfica que permite ser muy
que, aparentemente, son casi herméticas arrojan      real con lo que más se puede. Ningún escritor
contestaciones del mundo porque, primero, es         puede dejarse llevar por alguna corriente de
una de las formas más exactas de la literatura       moda. La poesía obliga, por esa necesidad de
y, también, tiene conexiones en las dos dimen-       expresar, a que su autor sea transparente.
siones del mundo: la realidad real y la realidad        El lector de poesía se sintonizará con otras cul-
subjetiva de la voz poética. La poesía permite       turas, realidades y sueños dirigidos que lo com-
sintetizar con códigos menos exactos que los         prometerán a buscar otras cosas. Para cultivar
científicos, menos dogmáticos que los políticos      esta tradición lectora en las personas, es impor-
y menos cerrados que los religiosos. Uno de los      tante, sostiene Aleyda Quevedo, el desarrollo de
géneros del arte que más está conectado con la       políticas culturales muy fuertes que le apuesten
                                                                                                            43
Literatura




                anaquel
              1.	Hojas de Hierba: preguntas arrancadas de
                 las entrañas para aproximarse a las cosas.          Libertad y silencio
              2.	Microgramas: imágenes vivas que deve-
                 lan secretos y que constituyen una estili-            La poesía no limita a nada. El ejercicio de la
                 zación emocional para el lector.                   escritura tiene dos cualidades para ejercerla: la
                                                                    libertad mental, espiritual y física; e indepen-
              3.	 Árbol de Diana: es el arrepentimiento de          dencia de todo, en donde nada se realiza por
                 una voz que desmiente y amordaza.                  pedido. Los poetas también son etiquetados
                                                                    por su forma de pintar el mundo. La escritura
                                                                    seria (como el periodismo o la crónica literaria)
                                                                    permiten ejercer esa plenitud responsable con
             al fomento de la literatura, de la escritura, de la    las palabras, con el personaje, con el ambiente,
             lectura y que vaya acompañado al tejido de re-         con el lector y con uno mismo.
             des en guarderías, escuelas, colegios, universida-        Caminos abiertos que a veces son nidos de vo-
             des, desde que estamos en brazos de nuestras           ces silenciosas, en donde un poeta calla cuando
             madres y en librerías, donde no existe una clasi-      hay demasiados momentos difíciles. No decir
             ficación de la poesía que se produce en el país.       nada, a veces, da paso a desarrollar ideas y voces
             La falta de un sistema de distribución interna de      más oportunas, considera Quevedo Rojas.
             la literatura ecuatoriana (Carrera Andrade, César         La poesía tiene la potencia de comunicar, de
             Dávila, Gangotena, Eliana Espinel y más) inhibe        conmover, de hacer reflexionar, de no dejar igual
             el acceso a la poesía ecuatoriana y a su difusión.     a la gente, de causar una explosión de sensacio-
                Soñar un país distinto es reflexionar sobre su      nes, de afectos y de rechazos (nunca indiferen-
             creación artística. La maravilla de leer permite en-   tes). La tarea del poeta es no dejar estática a la
             frentarse con otras voces artísticas como el cine o    gente para que pueda desentrañar los misterios
             la música. Eso permite un registro diferente y se      que encierra (y que nadie conoce ni necesita
             vuelve un producto cultural que sensibilizará a        saber) cada palabra y mantener con armonía la
             los jóvenes. Hay que retornar a esa vieja tradición,   vida de cada imagen. Un compromiso ético y
             cuando los abuelos nos leían o el ser amado, en        estético que es necesario emprender para la re-
             voz alta, ensordecía el cielo con sus confesiones.     flexión del mundo, del hombre y de sus ruegos.
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La poesía

  • 1.
    Literatura La vigencia de la palabra Los años maduran y el ser humano no vuelve la mirada hacia lo que perenniza con su voz porque su creación artística es testimonio honesto del tiempo que no cesa. ­S in renunciar a la historia de los primeros estadía. Todo este cúmulo evidencia al artista hombres que, sorprendidos por las irre- que construye una manera de ser, de estar y mediables bellezas y cosas amorfas de la de escribir. Esa forma es el poema, un área que vida, hicieron de sus días una actividad creativa está compuesta de varias cosas que lo hacen que socavaba la entrañable pasión por registrar especial: exige cierto estado de ánimo para leer las imágenes del mundo. y para enfrentarse con la palabra viva, cuya edi- La mano del escritor no descansa por eviden- ficación demanda un ritmo más distendido, an- ciar lo que sucede en el aquí y ahora. Frente a gustioso y de mucha placidez. sus ojos se marchita la única esperanza que tie- Proceso que no da tregua a lo tópico y que, nen las personas por entender su espacio que para la poeta ecuatoriana, Aleyda Quevedo Ro- es la quietud absoluta y que el poeta quiere jas, es un territorio en donde el escritor tiene que combatirla a través de su lenguaje para resistir no solamente hacer un trabajo muy depurado juntos a la penumbra hostilidad. con el lenguaje y con las imágenes que quiere construir, sino que el poema exige una serie de Construir un poema resortes importantes como el ritmo, el tono, la velocidad y los silencios que guarda. Como el cuerpo, un poema es una forma de expresión (un vehículo) para que el poeta pue- El encuentro con la palabra viva da verbalizar en un universo de subjetividades, emociones y pensamientos. En su interior, existe Quien abre el libro descubrirá los secretos que una acumulación de vivencias, de experiencias allí reposan y las respuestas necesarias para de- y de lecturas que ha presenciado durante su sarmar la gramática de la vida. Leer poesía 42
  • 2.
    constituye una etapade raíz del ser, como decía Goethe, es la poesía. soledad, de confrontamien- La actividad poética no tiene un espacio en el to y de reflejo que desnudan al mercado que requiere novedad y sorpresa de lo hombre. A la poesía siempre se la que existe. Su campo de acción es ‘marginal’. Los ha vinculado con el tema de la angustia, poetas están utilizando otros mecanismos para de lo trágico, del dolor y el abandono que difundir su obra. Por eso, la necesidad de escri- habitan en el ser. Eso tiene mucho de sintonía bir poesía conlleva a los escritores a estar muy porque cuando se está solo es probable encon- alejados de cualquier canon de superventas de trarse con uno mismo y acercarse a otras aristas mercado. Su compromiso temporal es con la de la emoción… a una espiritualidad distinta a gente en un recital, donde aflore su sensibilidad la que se siente en tiempos de amor o de plaga. creadora. La clave es tener experiencia perso- Tan viva es la palabra que al escuchar a un nal, alimentarse de nuevas lecturas, necesidad poeta leer su obra transmite emociones, sen- de reflexión de qué es lo que se quiere pensar saciones y reflexiones. Cuando la página acom- y, de acuerdo a eso, la poesía ayuda a tener una paña, leer en voz alta o en silencio concede una posición frente al cosmos. Es una forma válida y perspectiva diferente de lo que se vive y eso le vigente de entender el mundo y quedarse con otorga un misterio a la poesía, y hace que leer muchas interrogantes que pueden exasperar o sus escritos sea un reto para cualquier humano desaparecer esa angustia por los problemas. que le huye. La gente no tiene la tradición de leer poesía. Cuando adolescentes nos mataron La responsabilidad poética la pasión lectora con poemas aburridos, asin- crónicos de la realidad que acontece, provocó Quevedo Rojas siente que hay un regresar a el desencanto para abrir una grieta en su inte- la lectura de poesía porque se agotaron los có- rior. Luego, se piensa que la poesía es aburrida, digos de lectura comercial y, ahora, los jóvenes melodramática o tremendista, siendo un idioma están retomando los libros de poetas como Rim- por su belleza y dramaticidad. baud, Prevet o García Lorca porque la poesía es Mucha de la formación de un lector empieza muy intuitiva y se adelanta al tiempo, en donde desde muy joven, en la escuela, cuando llegan no están caducos los temas imperativos para las a nuestras manos poetas adecuados que inicien personas, como el amor, la familia, la amistad o esa pasión y amor por la poesía para cambiar la el odio y que hacen retornar a una esencia que visión del mundo por siempre. ha sido apremiada por la tecnología o por los Lo cierto es, asegura la poeta ecuatoriana, que nuevos ethos (deber ser) del mundo. en un libro de poesía se encuentran muchas res- Quien está detrás de la pluma, se responsabili- puestas. A pesar que en la primera lectura se lo- za con mucho ímpeto y honestidad. Una poesía calizan códigos, metáforas e imágenes -a veces- debe ser consecuente con la vida del poeta, es indescifrables, lo interesante es que estas formas una obra autobiográfica que permite ser muy que, aparentemente, son casi herméticas arrojan real con lo que más se puede. Ningún escritor contestaciones del mundo porque, primero, es puede dejarse llevar por alguna corriente de una de las formas más exactas de la literatura moda. La poesía obliga, por esa necesidad de y, también, tiene conexiones en las dos dimen- expresar, a que su autor sea transparente. siones del mundo: la realidad real y la realidad El lector de poesía se sintonizará con otras cul- subjetiva de la voz poética. La poesía permite turas, realidades y sueños dirigidos que lo com- sintetizar con códigos menos exactos que los prometerán a buscar otras cosas. Para cultivar científicos, menos dogmáticos que los políticos esta tradición lectora en las personas, es impor- y menos cerrados que los religiosos. Uno de los tante, sostiene Aleyda Quevedo, el desarrollo de géneros del arte que más está conectado con la políticas culturales muy fuertes que le apuesten 43
  • 3.
    Literatura anaquel 1. Hojas de Hierba: preguntas arrancadas de las entrañas para aproximarse a las cosas. Libertad y silencio 2. Microgramas: imágenes vivas que deve- lan secretos y que constituyen una estili- La poesía no limita a nada. El ejercicio de la zación emocional para el lector. escritura tiene dos cualidades para ejercerla: la libertad mental, espiritual y física; e indepen- 3. Árbol de Diana: es el arrepentimiento de dencia de todo, en donde nada se realiza por una voz que desmiente y amordaza. pedido. Los poetas también son etiquetados por su forma de pintar el mundo. La escritura seria (como el periodismo o la crónica literaria) permiten ejercer esa plenitud responsable con al fomento de la literatura, de la escritura, de la las palabras, con el personaje, con el ambiente, lectura y que vaya acompañado al tejido de re- con el lector y con uno mismo. des en guarderías, escuelas, colegios, universida- Caminos abiertos que a veces son nidos de vo- des, desde que estamos en brazos de nuestras ces silenciosas, en donde un poeta calla cuando madres y en librerías, donde no existe una clasi- hay demasiados momentos difíciles. No decir ficación de la poesía que se produce en el país. nada, a veces, da paso a desarrollar ideas y voces La falta de un sistema de distribución interna de más oportunas, considera Quevedo Rojas. la literatura ecuatoriana (Carrera Andrade, César La poesía tiene la potencia de comunicar, de Dávila, Gangotena, Eliana Espinel y más) inhibe conmover, de hacer reflexionar, de no dejar igual el acceso a la poesía ecuatoriana y a su difusión. a la gente, de causar una explosión de sensacio- Soñar un país distinto es reflexionar sobre su nes, de afectos y de rechazos (nunca indiferen- creación artística. La maravilla de leer permite en- tes). La tarea del poeta es no dejar estática a la frentarse con otras voces artísticas como el cine o gente para que pueda desentrañar los misterios la música. Eso permite un registro diferente y se que encierra (y que nadie conoce ni necesita vuelve un producto cultural que sensibilizará a saber) cada palabra y mantener con armonía la los jóvenes. Hay que retornar a esa vieja tradición, vida de cada imagen. Un compromiso ético y cuando los abuelos nos leían o el ser amado, en estético que es necesario emprender para la re- voz alta, ensordecía el cielo con sus confesiones. flexión del mundo, del hombre y de sus ruegos. 44