La segmentación de clientes consiste en agrupar a los clientes en segmentos con características similares para comunicarse con ellos de manera diferenciada. Existen dos tipos principales de segmentación: la segmentación estratégica, que permite establecer objetivos centrados en el cliente, y la segmentación táctica, que se enfoca en la optimización del marketing a través de campañas como la retención, recuperación, venta cruzada y captación de nuevos clientes.