El documento aborda herramientas y técnicas para gestionar la fuerza de ventas, enfatizando la importancia de medir y analizar cada etapa del proceso de venta para mejorar el desempeño. Propone varias formas de organizar el equipo de ventas, incluyendo por territorio, producto y tipo de cliente, y destaca la capacitación continua y métodos de evaluación y compensación como esenciales para maximizar la eficacia. También sugiere que la supervisión debe equilibrarse para no afectar negativamente la motivación y la calidad del servicio al cliente.