Este documento discute la formación docente en Chile y su relación con los contextos sociales y culturales. Examina cómo los planes de estudio de las universidades tienden a ser rígidos y asignaturistas, con poco enfoque en la diversidad cultural. También analiza cómo la práctica docente en las escuelas a menudo reproduce este enfoque tecnocrático y homogenizante en lugar de valorar las experiencias y saberes de los estudiantes. El documento sugiere que tanto la formación docente como la práctica en las escuelas deben basarse