El documento trata sobre el cubismo, un estilo pictórico creado entre 1907-1914 en París que representa objetos y figuras desde múltiples puntos de vista simultáneos, abandonando la perspectiva única. Luego surge el dadaísmo como ruptura con el cubismo y otras vanguardias, enfatizando lo absurdo e irracional. Finalmente, el surrealismo toma elementos del dadaísmo y el inconsciente freudiano para proyectar imágenes oníricas sin distinción entre realidad y fantasía.