Las primeras aplicaciones móviles datan de finales de los años 90 y eran básicas como agendas y juegos simples. La evolución de las apps se aceleró gracias a innovaciones como WAP y EDGE, permitiendo el desarrollo de smartphones como el iPhone. La llegada de tiendas de aplicaciones como App Store de Apple impulsó enormemente el mercado de apps, con miles de empresas ofreciendo juegos, herramientas y más.