El documento presenta una serie de representaciones gráficas sobre el papel de la supervisora de enfermería, utilizando la metáfora de un árbol frondoso que simboliza desarrollo y conocimiento, y el sol que representa energía positiva en el entorno de trabajo. Se destaca la importancia de la interacción entre la supervisora y su equipo, así como el impacto en el cuidado del paciente, utilizando metáforas como aves y águilas para ilustrar la agilidad y alto vuelo de la supervisión. Además, se enfatiza la necesidad de formación continua y la sinergia en el ambiente de trabajo para fomentar el crecimiento tanto personal como profesional de los enfermeros supervisores.