El documento discute la eutanasia, definiéndola como una "buena muerte" y clasificándola en activa o pasiva. Explica que históricamente ha sido prohibida por razones religiosas, pero que en el siglo XX se promovió su legalización basada en el derecho a una muerte digna. El documento también presenta argumentos a favor y en contra de la eutanasia, concluyendo que la autora está a favor debido al derecho a poner fin al sufrimiento.