El documento discute las posiciones de la Iglesia y el gobierno sobre la eutanasia. La Iglesia se opone a la eutanasia porque según la doctrina católica, el dolor y la muerte son parte natural de la vida humana. El gobierno también se opone porque la eutanasia va en contra del derecho a la vida protegido en la constitución y podría usarse para cometer homicidios o tráfico de órganos.