El Aloe vera es una planta perenne originaria del norte y este de África con hojas suculentas gruesas dispuestas en rosetas de hasta 50 cm de largo y 7 cm de ancho. Sus hojas están compuestas de una capa exterior coriácea, una capa fibrosa debajo y un corazón gelatinoso. Se cultiva en zonas cálidas y requiere temperaturas por encima de los 10°C, siendo resistente a plagas pero susceptible a quemaduras solares o encharcamientos.