La alimentación es esencial para la salud y el desarrollo, y debe cumplir con las necesidades específicas de cada persona. Una dieta correcta es suficiente, completa, equilibrada, variada e inocua, evitando mitos como que los carbohidratos engordan o que las dietas restrictivas son saludables. La imagen corporal y su percepción se ven afectadas por presiones sociales, y es crucial promover una valía personal que no dependa únicamente del aspecto físico.