El lobo Florindo y su familia pasaban hambre hasta que la perdiz dorada les ayudó. El cuento narra las aventuras de Florindo intentando cazar a sus vecinos, los polluelos de Teodora, el cóndor y su cría, y Joaquín y Juana, sin éxito. Finalmente su familia empieza a buscar trabajo honesto gracias a la bondad de la perdiz dorada.