El graffiti y el arte callejero se originaron en Estados Unidos y llegaron a Europa como parte de la cultura hip hop. Inicialmente se popularizaron a través de películas, y luego las visitas de artistas estadounidenses a Europa y de artistas europeos a Estados Unidos ayudaron a su difusión. En la década de 1990, los avances tecnológicos facilitaron la propagación de información sobre el graffiti a nivel mundial.