La novela de Aldous Huxley "Un mundo feliz" imagina una sociedad futura donde la genética y el clonaje son utilizados para controlar a la población y asegurar su felicidad. La sociedad está dividida en castas predestinadas y todos son condicionados desde su concepción para aceptar su papel a través de la "hipnopedia". A pesar de la aparente felicidad, se pierden valores como la familia, el arte y la libertad individual.