El texto expositivo-explicativo se centra en la claridad y organización de la información para facilitar la comprensión de diversos temas. Este tipo de texto utiliza una estructura que incluye la presentación del tema, planteo del problema, explicación y conclusión, así como varios procedimientos discursivos para enriquecer el contenido. Además, se distingue entre modalidades especializadas y divulgativas, adaptándose al público al que se dirige.