Un grupo de jóvenes misioneros de Carolina del Norte visitó Puerto Rico en 2009, siendo recibidos por líderes locales al llegar. Durante su estancia, participaron en actividades de servicio como pintar una iglesia, adoración y excursiones en lugares como las cavernas de Camuy y El Yunque. El grupo también celebró cumpleaños y compartió momentos de convivencia en diversas cenas y actividades recreativas.