Los tintes de cabello son cosméticos que cambian el color del pelo de manera temporal, semipermanente o permanente, alterando la estructura de la fibra capilar. La decoloración se lleva a cabo mediante soluciones alcalinas que eliminan pigmentos naturales y artificiales, utilizando componentes como agua oxigenada y amoniaco. Sin embargo, el uso de tintes puede causar efectos secundarios como irritaciones en la piel, alergias y un riesgo elevado de ciertos tipos de cáncer en personas expuestas, como peluqueros.