La candidiasis cutánea, causada principalmente por la levadura Candida albicans, se presenta como infecciones en zonas húmedas de la piel y es muy prevalente a nivel mundial. Se caracteriza por diversas formas clínicas, incluyendo intertrigos, candidiasis del área del pañal, y onicomicosis, entre otras, con factores predisponentes como la obesidad, diabetes y tratamientos inmunosupresores. El diagnóstico se basa en cultivos y la identificación de lesiones características, mientras que el tratamiento incluye antifúngicos tópicos y sistémicos.