El documento describe la fuerte devaluación de la moneda venezolana, el bolívar, decretada por el presidente Hugo Chávez en 2009. Venezuela enfrentaba una recesión del 2.9% y la inflación más alta de América a 25.1%. A pesar de negarlo repetidamente, Chávez devaluó el bolívar fuerte que había creado en 2008. La devaluación permitió al gobierno recuperar poder de gasto al duplicar sus ingresos en dólares. Sin embargo, analistas advierten que la medida podría provocar más