La inflación en Venezuela ha mostrado un crecimiento cíclico, con períodos históricos de alta inflación que han alcanzado hasta tres dígitos, mientras la economía enfrenta graves problemas de escasez y controles gubernamentales. La falta de instituciones efectivas y una dependencia del populismo han perpetuado el caos económico y social, llevándola hacia una economía de guerra. Las proyecciones actuales sugieren que la inflación podría alcanzar hasta el 132.11% en 2014, reflejando una crisis inminente.