Este documento trata sobre el derecho eclesiástico del estado. Explica que regula las manifestaciones sociales de la dimensión religiosa y surgió como consecuencia del estado moderno. También describe cómo los estados modernos invadieron el ámbito de competencias de las autoridades eclesiásticas, lo que llevó a un debilitamiento del reconocimiento del poder temporal sobre el principio del dualismo cristiano. Finalmente, analiza diferentes modelos históricos de las relaciones entre religión y política.