La Primera Junta Nacional de Gobierno de Chile se formó en 1810 tras un cabildo abierto en Santiago. La junta estuvo integrada por representantes de la iglesia, la aristocracia y los militares, y gobernó en nombre del rey Fernando VII mientras estuvo cautivo. Su formación se debió a las ideas independentistas que llegaban desde otras colonias y a la necesidad de establecer un gobierno estable durante la ausencia del rey en España.